Yoshitomo Nara
Hayward Gallery, Southbank Centre, Londres, Reino Unido
Martes 10 de junio – Domingo 31 de agosto de 2025
Hace años comisarié en Londres una exposición con siete artistas que titulé Universos individuales. Entrar en esta muestra me recordó aquella sensación: adentrarme en el universo propio de Yoshitomo Nara, ahora en exposición en la Hayward Gallery. La muestra invita a recorrer el proceso creativo de este destacado artista japonés, con pinturas y dibujos recientes, así como esculturas, instalaciones y retratos animados por capas de color ricas y vibrantes.
El mundo de Nara es profundamente imaginativo y personal. Sus figuras infantiles, de cabezas grandes y ojos muy abiertos, interpelan al espectador con una mirada directa: a veces desafiante, otras melancólica, y en los últimos años cada vez más meditativa. Explora ideas como el hogar, el aislamiento, la naturaleza, la paz, la resistencia y la libertad.
Aunque al principio no me atraía su estilo de inspiración caricaturesca, me dejé seducir por la fuerza emocional de su obra. Su compromiso con temas sociales y políticos, especialmente con la paz y la libertad, me resultó significativo y atrayente.
La exposición ofrece una visión amplia de la evolución de Nara. Sus singulares figuras infantiles, animales e híbridos funcionan a menudo como autorretratos, expresiones visuales de sus pensamientos y emociones. La profundidad emocional de estas obras explica por qué conectan con públicos tan diversos, al tiempo que transmiten su espíritu libre y su amor por la música rock y folk. Nada más entrar, una gran colección de discos muestra la influencia que la música ha tenido en su arte.


Sus años de formación en la región norteña de Tōhoku, en Japón, transcurrieron dibujando y escuchando la Far East Network, una emisora para las tropas estadounidenses durante la guerra de Vietnam. Desde entonces, la música y la conciencia política han sido esenciales para él. Más tarde, vivir y estudiar en Alemania resultó crucial para su estilo: en la Kunstakademie de Düsseldorf absorbió influencias del modernismo europeo y del neoexpresionista A. R. Penck, creando sus personajes de ojos grandes que se alejan de la estética kawaii japonesa con expresiones misteriosas y rebeldes.












The art blackberry junto a una de las obras en la muestra de arte de la Hayward gallery
La muestra refleja también su respuesta a acontecimientos mundiales como el terremoto y tsunami de Tōhoku y el desastre de Fukushima, que alimentaron su exploración artística de la pérdida y la resiliencia. Una de mis obras favoritas es Under the Hazy Sky (2012), creada tras el desastre nuclear de Fukushima de 2011 en Japón, que provocó una amplia contaminación radiactiva. Profundamente afectado por estos hechos, Nara organizó talleres de arte para algunos de los niños desplazados. Las diminutas plántulas que la figura sostiene con sus delgados brazos son símbolos de paz y esperanza en el futuro.





The art blackberry junto a una de las obras más icónicas de la exposición
Otra de nuestras obras favoritas es la que aparece más abajo, en la que los ojos irisados de la figura y su mosaico de tonos muestran el estilo más matizado y pictórico que Nara desarrolló tras el desastre nuclear de 2011.





Esta exposición superó mis expectativas. Ha sido fascinante ver su evolución artística y cómo ha transformado sus preocupaciones sobre el mundo en un universo creativo propio, cargado de emoción y poblado de personajes icónicos e inconfundibles.







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