María Bartuszová
Tate Modern, Londres, Reino Unido
20 de septiembre de 2022 – 16 de abril de 2023
La escultora eslovaca (1936–1996) nació en Praga y trabajó durante más de tres décadas en Košice, la segunda ciudad más grande de Eslovaquia. Su arte, fuertemente experimental, fue creado bajo el comunismo, sin vínculos con el mundo del arte occidental, e incluso contando con apoyo estatal para algunas de sus distintivas y evocadoras obras.
María Bartuszová desarrolló sus propias técnicas, que incluían llenar globos con escayola y modelar objetos sumergiéndolos en agua o soplando aire dentro de ellos. Las formas elásticas de los globos dieron lugar a nuevos tipos de formas artísticas: algunas obras sugieren gotas de lluvia, semillas o huevos; otras evocan el cuerpo humano con interesantes matices eróticos. Puedes ver algunas fotos que tomamos en la exposición más abajo.
Las obras presentadas en la Tate estaban hechas principalmente de escayola, un material que podía esculpir de forma económica y sencilla cuando era una madre joven trabajando desde casa en la década de 1960. El ingenio fue fundamental para conseguir materiales en una época de escasez: moldeó sus prototipos en pequeños globos de goma, condones o incluso neumáticos de automóvil.
Estas composiciones espaciales fueron concebidas para ser tocadas, separadas y reensambladas. La artista las utilizó en talleres con niños ciegos y con discapacidad visual en el este de Eslovaquia. Todo ello fue documentado por el comisario local Gabriel Kladek. Puedes ver algunas fotos de estos talleres a continuación.
Bartuszová admiraba a artistas de principios del siglo XX como Brâncuşi, Miró y Henry Moore, quienes transformaron formas naturales en arte abstracto. Pero esta tradición moderna de “abstracción biomórfica” experimenta un renacimiento perturbado cuando pasa por sus globos. Sus formas orgánicas son a veces carnosas, otras veces algo desconcertantes. Abordan temas como la pertenencia, el crecimiento y el infinito.
En la década de 1970, Bartuszová, al igual que otros artistas checoslovacos que vivían bajo un régimen totalitario, se sintió atraída por la espiritualidad. La naturaleza le ofrecía un escenario para la contemplación terapéutica y meditativa. Esto la inspiró a crear obras en las que el yeso se fusiona con objetos naturales vivos e inanimados, como piedras o ramas de árboles, que para ella simbolizaban los fuertes lazos y limitaciones de las relaciones humanas.
La exposición de María Bartuszová llega en un momento en que el mundo del arte parece intentar redimirse centrando su atención en artistas femeninas que antes fueron ignoradas frente a sus homólogos masculinos.
Su trabajo apenas fue reconocido en la Checoslovaquia socialista. Sin embargo, en los últimos 15 años el aprecio por su obra ha crecido considerablemente. Actualmente, su obra forma parte del Centro Pompidou en París, la Galería Nacional Eslovaca en Bratislava y la Tate en Londres. También estuvo presente en la selección “Milk of Dreams” de la Bienal de Venecia, zona Arsenale (abril–noviembre de 2022).
Como madre de dos niños pequeños que trabaja desde casa, me sentí identificada con la artista al buscar nuevas maneras de entretener a mis hijos haciendo arte. Su trabajo era exploratorio y muy participativo con el público, algo que nosotras, The Art Berries, realmente admiramos.
Precio de la entrada: £16 / Gratis para miembros.















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