The struggle in all artistic pursuits

Franz West
Sisyphos sculptures
Gagosian, Davies Street, London, UK
June 8 – July 27, 2018

In Greek mythology Sisyphus or Sisyphos was the first king of Ephyra, who was punished by Zeus for his deceitfulness and proudness and forced to roll a heavy boulder up a steep hill, only for it to roll down when it nears the top, repeating this action for eternity.

The last art exhibition there was at the Gagosian in Davies Street, London, by Franz West (Vienna, 1947 – Vienna, 2012) referred to the myth told above. The show ended last week, so you’ll have to see these artworks somewhere else they travel to. But, I wanted to share them with you nevertheless, because I think that the sculptures are beautiful and I like the photos we did when we performed at the art space.

Belonging to a generation of artists exposed to the Actionist and Performance Art of the 1960s and 70s, Franz West rejected the idea of a passive relationship between artwork and viewer. He investigated the dichotomy between private and public, action and reaction, both in and outside the gallery, and used everyday materials and imagery to examine art’s relation to social experience.

The Sisyphus myth the artist referred to with this show at the Gagosian gallery is an exploration of the unrelenting frustration of the creative process, the struggle involved in all artistic pursuits that artists and creative people in general are so familiar with.

Franz West unconventional sculpures often require an involvement of the audience, so they are the perfect example of artworks The art berries like to perform with. The ones where the artist encourages the interaction and don’t see our performance as an interference in their work. Having said that, I do believe that everyone should be free to interact with art and enjoy the arts as they please, as long as the artworks are respected. And that is indeed one of the missions of The art berries project.

For the photos displayed here we played with the notions of hide and exposure frequently touched by the artist in his career. Also by lying on the floor, we seem to be resting from the Sisyphean creative struggle. Only for a moment!


La lucha en todas las actividades artísticas

Franz West
Esculturas de Sísifo
Gagosian, Davies Street, Londres, Reino Unido
8 de junio – 27 de julio de 2018

En la mitología griega, Sísifo o Sisyphos fue el primer rey de Ephyra, que fue castigado por Zeus por su comportamiento engañoso y su orgullo, y obligado a rodar una pesada roca por una colina empinada, solo para que ruede cuando se acerca a la cima, repitiendo esta acción por toda la eternidad.

La última exposición de arte que hubo en la galería Gagosian de Londres del artista Franz West (Viena, 1947 – Viena, 2012) se refería al mito mencionado anteriormente. La muestra terminó la semana pasada, por lo que tendrás que ver estas obras de arte en otra galería o museo al que viajen. Pero, quería compartirlas contigo, porque creo que las esculturas son bonitas y me gustan las fotos resultantes de la interacción con las esculturas en este espacio.

Perteneciente a una generación de artistas expuestos al Actionist y Performance Art de los años 60 y 70, Franz West rechazó la idea de una relación pasiva entre obra de arte y espectador. Investigó la dicotomía entre lo privado y lo público, la acción y la reacción, tanto dentro como fuera de la galería, y utilizó materiales e imágenes cotidianas para examinar la relación del arte con la experiencia social.

El mito de Sísifo al que el artista se refirió con esta exposición en la galería Gagosian es una exploración de la frustración del proceso creativo, la lucha permanente que rodea a todas las actividades artísticas con las que los artistas y las personas creativas en general estamos tan familiarizados.

 

Las esculturas no convencionales de Franz West a menudo requieren la participación de la audiencia, por lo que son el ejemplo perfecto de obras de arte con las que nos gusta hacer un ‘performance’ a The art berries. Aquellas en los que el artista fomenta la interacción y no ve nuestro ‘perfomance’ como una interferencia en su trabajo. Habiendo dicho eso, creo que el público debería ser libre de interactuar con el arte y disfrutar del arte como le plazca, siempre y cuando se respeten las obras de arte. Y esa es de echo una de las misiones del proyecto The art berries.

Para las fotos que se muestran aquí, jugamos con las nociones de ocultar y mostrar que con frecuencia tocó el artista en su carrera. También al tumbarnos en el suelo parece que descansamos de la lucha creativa de Sísifo. Sólo por un momento!

Franz West - TheartblueberryFranz West - big sculpure

Shared memories in colour

Howard Hodgkin
Last Paintings
Gagosian, Grovenor Hill, London
June 1 – July 28, 2018

The Gagosian gallery at Grosvenor Hill is now showing a show of Howard Hodgkin, a widely known British contemporary painter I first discovered with an exhibition there was at Tate Britain, London, in 2006. That show spanned his entire career from the 1950s, despite he wasn’t celebrated as a major figure in British art until the 1970s, but it revealed the early development of his visual language. The memory I keep of it is that it was a fest for the senses due to the vibrancy of the colours and expressiveness of the artworks.

The current exhibition at the Gagosian gallery showcases the final six paintings he completed in India before he died in March 2017, including more than twenty other paintings never displayed before in Europe. I was pleased to see his work again, and the final evolution of it as a gold brooch to the show I saw at Tate more than ten years ago.

Despite his work seems abstract at first sight, Hodgkin stated clearly that he wasn’t an abstract painter. The artist did a a continuos exploration of the representation of emotions, personal encounters and above all, memories of specific experiences that the viewer can relate with going back to his/her own experiences.

In an interview with Kenneth Baker in the Summer of 2016 Hodgkin said: “I can’t control the viewer. But I tell them what the picture’s about, always. I’ve never painted an abstract picture in my life. I can’t.”

He showed a passionate commitment to subject and said also in this interview that it’s when the physical reality is established that the subject can begin to show itself. But, he lamented that people didn’t usually see that his pictures where made of shape, drawing and composition.

Shared memories are a key part in his work. And it was very insightful to read the title of the works to know what he had in mind when he made a new painting. That reading was very evocative to me with some works. Like the painting titled “Portrait of the artist listening to music” displayed below, or the one titled “Darkness at noon” where The art raspberry performs as if she were a sculpture in the shadow.

Although we both liked most paintings, my favourite paintings didn’t necessarily coincide with the ones loved by The art raspberry. And, therefore, each of us performed with the ones we liked the most. In some cases, adding a new interpretation. Like with the work titled “Don’t tell a soul”, where mi position in front of the green brushstrokes over yellow seem to suggest “The birth of an idea” or “A moment of inspiration”. Finally, with the painting “Love song” I felt like a butterfly over some flowers and I truly felt connected to it.

Hodgkin represented Britain at the Venice Biennale in 1984 and received the Turner Prize in 1985. In addition, he was included by the newspaper The Independent in a list of the 100 most influential gay people in Britain.


Recuerdos compartidos en color
Howard Hodgkin
Últimas pinturas
Gagosian, Grovenor Hill, Londres
1 de junio – 28 de julio de 2018

La galería Gagosian en Grosvenor Hill, Londres, muestra ahora una exposición de Howard Hodgkin, un pintor británico ampliamente conocido que discubrí por primera vez con una exposición en Tate Britain, Londres, en 2006. Esa muestra abarcaba toda su carrera desde la década de 1950, a pesar de que no fue celebrado como una figura importante en el arte británico hasta la década de 1970, pero revelaba el desarrollo temprano de su lenguaje visual. El recuerdo que guardo de esta muestra es que fue un festival para los sentidos gracias a la vitalidad de los colores y la expresividad de las obras de arte.

La muestra que hay ahora en la galería Gagosian expone las últimas seis pinturas que completó en la India antes de morir en marzo de 2017, incluyendo más de veinte pinturas que nunca antes se habían expuesto en Europa. Me gustó ver su trabajo de nuevo, y la evolución final de este como un broche de oro para la exposición que vi en Tate hace más de diez años.

A pesar de que su trabajo parece abstracto a primera vista, Hodgkin afirmó claramente que no era un pintor abstracto. El artista realizó una exploración continua de la representación de emociones, encuentros personales y, sobre todo, recuerdos de experiencias con las que el espectador puede identificarse fijándose en sus propias experiencias.

En una entrevista con Kenneth Baker en el verano de 2016, Hodgkin dijo: “No puedo controlar al espectador. Pero les digo de qué se trata la imagen, siempre. Nunca he pintado una imagen abstracta en mi vida. No puedo “.

Mostró un compromiso apasionado con el sujeto pictórico y dijo también en esta entrevista que cuando se establece la realidad física es cuando dicho sujeto puede comenzar a mostrarse. Pero, se lamentó de que la gente no suele ver que sus imágenes están hechas de forma, dibujo y composición.

Los recuerdos compartidos son una parte clave de su trabajo. Y fue muy interesante leer el título de las obras para saber lo que él tenía en mente cuando hizo una nueva pintura. Esa lectura fue muy evocadora para mí con algunas obras. Como la pintura titulada “Retrato del artista que escucha música” que se muestra abajo, o la que se titula “Oscuridad al mediodía” donde The art raspberry actúa como si fuera una escultura en la sombra.

Aunque a los dos nos gustaron la mayoría de las pinturas, mis pinturas preferidas no coincidieron necesariamente con las que le gustaron a ella. Cada una hizo su ‘peformance’ con la obras con las que mas conectó en aquel momento. En algunos casos, añadiendo una nueva interpretación. Al igual que con el trabajo titulado “No le digas a un alma”, donde mi posición delante de las pinceladas verdes sobre amarillo parecen sugerir “El nacimiento de una idea” o “Un momento de inspiración”. Finalmente, con la pintura “Canción de amor” me sentí como una mariposa sobre algunas flores y me sentí conectada con la pintura.

Hodgkin representó a Gran Bretaña en la Bienal de Venecia en 1984 y recibió el Premio Turner en 1985. Además, fue incluido por el periódico The Independent en una lista de los 100 gays más influyentes en Gran Bretaña.

Howard Hodgkins-The art raspberry

The art raspberry performing next to “Darkness at noon” (2015-2016).

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The art blueberry performing next to “Love song” (2015).

Howard Hodgkin-Red sky at night

Painting above: “Red sky at night” (2001-2011).

Howard Hodgkin-red sky in the morning

Painting above: “Red sky in the morning” (2016).

Howard Hodgkin-Darkness at noon

Painting above: “Darkness at noon” (2015-2016).

Howard Hodgkin-Indian veg

Painting above: “Indian veg” (2013 – 2014).

Democratic testimony of a past time

August Sanders
Men Without Masks
Hauser & Wirth, London, UK
18 May – 28 July 2018

This is the first time I cover an art show without including us, The art berries, on the photos. When I saw this art exhibition I realised that it was worth sharing it, but it’s not the type of exhibition where an art performance would be pertinent. The pictures of August Sander speak for themselves.

I first discovered the work of this German photographer at Tate Modern and I became immediately interested on his work. Hence, I was glad to see that the gallery Hauser & Wirth London is showing this summer an art exhibition of August Sander’s work called ‘Men Without Masks’, which comprises images made from 1910 to 1931.

Sander was born in the German mining town of Herdorf and discovered photography while working at a local slagheap. He went to assist a landscape photographer working there for a mining company, and by 1909 he had opened his own studio in Cologne. By 1910, he had already established himself as a successful photographer in a profession that had only recently become a viable form of work.

Sander discarded the then prevalent pictorialist approach in favour of recording as many details of his subjects as possible. Enlarging a photograph using smooth, glossy paper typically reserved for technical images, he created a portrait that was extraordinarily detailed. This technically exact approach, enhanced by a straightforward perspective and the use of natural light became Sander’s personal signature, as he started cataloging Weimar Germany and his citizens.

As Sander explained: “Nothing seemed to me more appropriate than to project an image of our time with absolute fidelity to nature by means of photography… Let me speak the truth in all honesty about our age and the people of our age.”

Sander’s conceptual approach started from the idea of the ‘home album’, with which the artist photographed the peasants of his native village and proceeded to sort them according to their essential archetype. He produced the iconic 12-photo ‘Portfolio of Archetypes’ that features stoic farming men and women in single, double, and group portraits.

This work evolved into his decades-long project ‘People of the 20th Century’, now considered a seminal photographic work. Falling into seven distinct groups, People of the 20th Century shows ‘The Farmer’, ‘The Skilled Tradesman’, ‘The Woman’, ‘Classes and Professions’, ‘The Artists’, ‘The City’ and ‘The Last People’.

The individuals captured by Sander’s lens went from farmers to industrialists, secretaries, aristocrats and even homeless and disabled people. All were photographed in the same objective manner regardless of occupation or social class. He set out to depict the faces of his world with eloquence and empathy.

When we look at these portraits we seem to be travelling back in time, as we can appreciate the unrepeatable details and the sitter’s idiosyncrasies. The people in his portraits told their stories through their clothing, accessories as well as through their expressions, gestures and poses. Sander’s uses his lens as a way to classify the reality that surrounded him at the time and allow us now to discover Germany’s ethnic and class diversity from that period in time.

In 1942, after World War Two, Sander left Cologne and moved to the countryside, where he did very little photographic work. He died in Cologne in 1964.


Testimonio democrático de un tiempo pasado

August Sanders
Men Without Masks
Hauser & Wirth, London, UK
18 May – 28 July 2018

Esta es la primera vez que cubro una exposición de arte sin incluirnos a The art berries en las fotos. Cuando vi esta exposición de arte me di cuenta de que merecía la pena compartirla, pero no es el tipo de exposición en la que un art performance sería pertinente. Las fotos de August Sander hablan por sí mismas.

Descubrí el trabajo de este fotógrafo alemán por primera vez en Tate Modern y de inmediato me interesé por su trabajo. Por eso, me alegré de ver que la galería Hauser & Wirth London está mostrando este verano una exposición de arte de la obra de August Sander llamada ‘Men Without Masks’ que comprende imágenes realizadas desde 1910 hasta 1931.

Sander nació en la ciudad minera alemana de Herdorf y descubrió la fotografía mientras trabajaba en un escorial minero local. Fue a ayudar a un fotógrafo de paisajes que trabajaba allí para una empresa minera, y en 1909 había abierto su propio estudio en Colonia. En 1910, ya se había establecido como un fotógrafo de éxito en una profesión que recientemente se había convertido en una forma de trabajo viable.

Sander descartó el enfoque pictorialista entonces predominante por otro en favor de registrar tantos detalles de sus sujetos como fuera posible. Ampliando una fotografía con papel liso y brillante, normalmente reservado para imágenes técnicas, creó un retrato extraordinariamente detallado. Este enfoque técnicamente exacto, realzado por una perspectiva directa y el uso de la luz natural se convirtió en la firma personal de Sander cuando comenzó a catalogar a la Alemania de Weimar y sus ciudadanos.

Como explicó Sander: “Nada me pareció más apropiado que proyectar una imagen de nuestro tiempo con absoluta fidelidad a la naturaleza por medio de la fotografía … Permítanme decir la verdad con toda honestidad sobre nuestra tiempo y la gente de nuestra tiempo”.

El enfoque conceptual de Sander partió de la idea del ‘álbum raíz’, con el que el artista fotografió a los campesinos de su pueblo natal y procedió a clasificarlos según su arquetipo esencial. Produjo la icónica ‘Portfolio of Archetypes’ de 12 fotografías que presenta a hombres y mujeres granjeros de apariencia estoica en retratos individuales, dobles y en grupo.

Este trabajo se convirtió en un proyecto que le llevó décadas llamado ‘People of the 20th Century’, ahora considerado un trabajo fotográfico seminal. People of the 20th Century se divide en siete grupos distintos: ‘El granjero’, ‘El hábil comerciante’, ‘La mujer’, ‘Clases y profesiones’, ‘Los artistas’, ‘La ciudad’ y ‘Los últimos’.

Los individuos capturados por la lente de Sander pasaron de agricultores a industriales, secretarias, aristócratas e incluso personas sin hogar y discapacitadas. Todos fueron fotografiados de la misma manera objetiva independientemente de la ocupación o clase social. Se dispuso a representar las caras de su mundo con elocuencia y empatía.

Cuando miramos estos retratos parece que estamos retrocediendo en el tiempo al apreciar los detalles irrepetibles y la idiosincracia de los modelos. La gente retratada contaba sus historias a través de su ropa, accesorios y sus expresiones, gestos y poses. Sander usa su lente como una manera de clasificar la realidad que le rodeaba en ese momento y nos permite ahora descubrir la diversidad étnica y de clase de Alemania de ese período en el tiempo.

En 1942, después de la Segunda Guerra Mundial, Sander dejó Colonia y se mudó al campo donde hizo muy poco trabajo fotográfico. Murió en Colonia en 1964.

August Sander-entrance

August Sander-old ladies

August Sander-corner view

August Sander - artist