Abstractions of the Mind in Photography

Graciela Iturbide: Shadowlines
14 Jun 2024 – 22 Sep 2024
The Photographers’ Gallery, London, UK

We saw the art show of Mexican photographer Graciela Iturbide last week at the Photographers’ Gallery, and I was very impressed by her work. While she is well-known in her home country, she is not as widely recognized outside of Mexico as she deserves to be. Her work offers a fantastic and unique perspective on a culture she portrays with an insider’s approach, which I believe is difficult to achieve unless you are closely connected to or part of that culture. You only have until this Sunday to catch the exhibition. The Photographers’ Gallery is located just off Oxford Street in central London.

Graciela Iturbide (b. 1942, Mexico City) was introduced to photography during her film studies in her home city. However, she soon became drawn to the art of still photography after participating in a workshop with the Mexican modernist master Manuel Alvarez Bravo (1902-2002), with whom she developed a distinctive photographic language.

Graciela Iturbide’s photography offers a unique perspective on Mexican culture, identity, and belonging. In an interview available on the gallery’s website, she explains that the camera is an excuse to explore culture because photography is very subjective. Indeed, she combines a documentary and humanist approach with an imaginative quality, capturing her subjects with depth and sensitivity.

She said: “I just take photos of what surprises me and what makes me feel an emotion to photograph.”

Throughout her career, Iturbide has documented the lives of Mexico’s indigenous people, providing a glimpse into their traditions, rituals, and struggles while capturing the resilience and dignity of her subjects. She has created specific and carefully articulated bodies of work, often resulting in the publication of a book.

The exhibition offers an overview and introduction to some of these bodies of work, such as The Women of Juchitán (1979-1989), which focuses on the Zapotec culture. Iturbide captured the strength and vitality of the women by immersing herself in the matriarchal society of Juchitán in Oaxaca. This project, which spanned ten years, required countless trips to this narrow stretch of Mexican territory separating the Pacific Ocean from the Atlantic. Over time, she established a deep connection with the people of the region, where women are economically, politically, and sexually independent, often seen as a source of empowerment.

Another series presented in this exhibition is Those Who Live in the Sand (1979), for which she spent an extended period living with the Seri community in the Sonoran Desert, in north-west Mexico near the Gulf of California. Commissioned by the Mexican government, this project was intended to document this once nomadic indigenous population. However, Iturbide’s pictures go beyond mere documentation, reflecting the community’s forced adaptation to modern life, which began in the 1940s. Her empathetic approach was achieved by living with them for two months.

We also saw the series White Fence (1986-1989), which focuses on Cholo gangs of Mexican origin in Los Angeles and Tijuana. Initially conceived as part of a project to document the USA in a single day (May 2), it evolved into a three-year endeavor as she continued working with this Latino gang (White Fence). She explored the complexities of the Mexican-American community, reflecting on themes such as identity, heritage, and migration.

In more recent works presented in the exhibition, Iturbide’s photography shifts away from human subjects, focusing instead on textures, materials, nature, and light. In Naturata (1996-2004), shot in the botanical gardens of Oaxaca, she presents abstract compositions featuring cacti and other plants, juxtaposed with ropes and jute sacks to create striking visual forms. You can see below some photos of the art blueberry interacting with the artworks.

I strongly recommend attending this show if you have the chance before September 22. It offers a beautiful and in-depth look at Mexican culture through the lens of an insider who knows how to capture her subjects with ease, adding a poetic and unique touch to every scene she composes.


Abstracciones de la mente en la fotografía

Graciela Iturbide: Shadowlines
14 Jun 2024 – 22 Sep 2024
The Photographers’ Gallery, Londres, Reino Unido

El sábado pasado vimos la exposición de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide en The Photographers’ Gallery, y quedé muy impresionada por su trabajo. Aunque es muy conocida en su país, no es tan reconocida fuera de México como debería ser. Su obra ofrece una perspectiva fantástica y única sobre una cultura que retrata con un enfoque de conocedora, algo que creo que es difícil de lograr a menos que estés muy conectado o formes parte de esa cultura. Solo tienes hasta este domingo para ver la exposición. The Photographers’ Gallery se encuentra justo al lado de Oxford Street, en el centro de Londres.

Graciela Iturbide (n. 1942, Ciudad de México) fue introducida a la fotografía durante sus estudios de cine en su ciudad natal. Sin embargo, pronto se sintió atraída por el arte de la fotografía tras participar en un taller con el maestro modernista mexicano Manuel Álvarez Bravo (1902-2002), con quien desarrolló un lenguaje fotográfico distintivo.

La fotografía de Graciela Iturbide ofrece una perspectiva única sobre la cultura, la identidad y el sentido de pertenencia mexicanos. En una entrevista disponible en la página web de la galería, ella explica que la cámara es una excusa para conocer la cultura, porque la fotografía es muy subjetiva. De hecho, combina un enfoque documental y humanista con una calidad imaginativa, capturando a sus sujetos con profundidad y sensibilidad.

Ella dijo: “Solo tomo fotos de lo que me sorprende y de lo que me da emoción fotografiar”.

A lo largo de su carrera, Iturbide ha documentado la vida de los pueblos indígenas de México, ofreciendo una visión de sus tradiciones, rituales y luchas, mientras captura la resiliencia y dignidad de sus sujetos. Ha creado cuerpos de trabajo muy específicos y cuidadosamente articulados, que a menudo culminan en la publicación de un libro.

La exposición ofrece una visión general e introductoria de algunos de estos cuerpos de trabajo, como Las mujeres de Juchitán (1979-1989), centrado en la cultura zapoteca. Iturbide retrató la fortaleza y vitalidad de las mujeres al sumergirse en la sociedad matriarcal de Juchitán, en Oaxaca. Este proyecto, que se extendió por diez años, requirió innumerables viajes a esta estrecha franja de territorio mexicano que separa el Océano Pacífico del Atlántico. Con el tiempo, estableció una conexión profunda con la gente de la región, donde las mujeres son independientes económica, política y sexualmente, y a menudo son vistas como una fuente de empoderamiento.

Otra serie presentada en esta exposición es Los que viven en la arena (1979), para la cual pasó un largo periodo viviendo con la comunidad Seri en el Desierto de Sonora, en el noroeste de México, cerca del Golfo de California. Este proyecto fue encargado por el gobierno mexicano con el fin de documentar a esta población indígena, antiguamente nómada. Sin embargo, las fotos de Iturbide van más allá de la simple documentación, reflejando la adaptación forzada de la comunidad a la vida moderna, que comenzó en la década de 1940. Su enfoque empático se logró al vivir con ellos durante dos meses.

También vimos la serie White Fence (1986-1989), que se centra en las pandillas cholas de origen mexicano en Los Ángeles y Tijuana. Inicialmente concebido como parte de un proyecto para documentar los Estados Unidos en un solo día (2 de mayo), se convirtió en una labor de tres años, ya que continuó trabajando con esta pandilla latina (White Fence). Exploró las complejidades de la comunidad méxico-estadounidense, reflexionando sobre temas como la identidad, la herencia y la migración.

En las obras más recientes presentadas en la exposición, la fotografía de Iturbide se aleja de los sujetos humanos, centrándose en cambio en texturas, materiales, naturaleza y luz. En Naturata (1996-2004), tomada en los jardines botánicos de Oaxaca, presenta composiciones abstractas con cactus y otras plantas, yuxtapuestas con cuerdas y sacos de yute, creando formas visuales impactantes. Debajo puedes ver alguna fotos de the art blueberry interactuando con las obras de arte.

Recomiendo encarecidamente asistir a esta muestra si tienes la oportunidad antes del 22 de septiembre. Ofrece una hermosa y profunda mirada a la cultura mexicana a través de la lente de una conocedora que sabe capturar a sus sujetos con naturalidad, añadiendo un toque poético y único a cada escena que compone.